El IVA en las costas procesales del procedimiento Contencioso-administrativo

1ª fuente: JR Chaves Contencioso.es

Cuando alguien vence en un pleito judicial, y el Tribunal ha impuesto a la parte vencida la obligación de afrontar las costas procesales, el vencedor suele pasar al cobro la minuta de su abogado con el Impuesto sobre el Valor Añadido incluido. Al fin y al cabo, aplicar ese IVA es una obligación del abogado por su servicio profesional, y también está obligado a pagárselo el cliente que lo contrató.

Pues bien, cuando el cliente gozoso somete al vencido el pago de los honorarios que le cobró su letrado, IVA incluido, se encuentra con una situación curiosa. Si la condena en costas fue dictada por un tribunal civil en un pleito civil, la parte condenada pagará religiosamente la integridad de la factura, principal e IVA, incluidos. Si en cambio, la condena en costas fue dictada por un tribunal contencioso-administrativo, la parte condenada solo recuperará el importe del principal pero no recuperará el IVA ya pagado. La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo y la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo sostienen distinto criterio. Toma ya.

  1. Esta es la cuestión resuelta por el pleno de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, en sentencia de 14 de Junio de 2010 (rec.86/09) contando con tres votos particulares, y que se alinea con la doctrina de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, en el sentido de excluir por indebida la partida correspondiente al IVA en las tasaciones de costas, considerando que “ la tasación de costas no permite adición alguna por repercusión de IVA, basado en que se trata de una cuestión ajena a dicha tasación sobre la que no puede hacerse una declaración de fuerza propia de un pronunciamiento judicial”.
  2. La consistencia de la tesis del Pleno de la Sala asturiana queda avalada con el meridiano y didáctico Auto de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo de 29 de Enero de 2009 ( rec.353/2003),  y cuya fundamentación gira en torno a dos ideas nucleares:
  3. a) Las posibles discrepancias sobre si el IVA está correctamente repercutido en la minuta del letrado corresponde dirimirlas a la Administración tributaria y en su caso mediante reclamaciones económico-administrativas, aspectos que desbordan el limitadísimo alcance del incidente para tasar las costas procesales. Además habría que analizar si el IVA era deducible para evitar enriquecimientos injustos.
  4. b) El artículo 241 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, al determinar los conceptos que tienen el carácter de ” costas “, incluye los “honorarios de la defensa y representación técnica cuando sean preceptivas”, pero no el impuesto que grava la prestación de los servicios por los profesionales a favor de sus clientes, vencedores en el pleito. Por tanto no tiene el carácter de “costa” cualesquiera  impuestos sobre los honorarios.
  5. Esa tesis es reiterada en la Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo de 20 de Julio de 2009 (rec.3075/2006) , en la que se explica que las costas de los abogados del Estado hay que abonarlos, de manera que el hecho de que no incluyan tales minutas el IVA no quiere decir que no sean servicios profesionales, sino que

“ La no inclusión del I.V.A. como elemento integrante de las costas nada tiene que ver con la naturaleza de los honorarios del Abogado del Estado, sino con la improcedencia de que esta Sala anticipe un criterio propio sobre que dicho impuesto se llegue a devengar en el caso concreto de que se trate “.

  1. En fin quede constancia de este relámpago jurisprudencial, de aparente sutileza técnica pero de enorme repercusión en el mundo forense ya que en el ámbito contencioso-administrativo es infrecuente la condena en costas procesales en primera instancia, pero es prácticamente la regla general en recursos de apelación y casación. Si a eso añadimos que cuando se apela o recurre en casación, es porque hay un asunto de elevada cuantía en juego, fácil resulta comprender que el porcentaje de IVA de la minuta del abogado, es un pico nada desdeñable.

Ello sin olvidar que no es infrecuente que un abogado especialista en civil se embarque en recursos contencioso-administrativos y se encuentre con esa desagradable sorpresa en la tasación de costas (que lógicamente, será alegría para el perdedor condenado a pagarlas). Así que bueno es saberlo…Otro bonito ejemplo de la riqueza del Derecho y la jurisprudencia según cada Sala del Tribunal Supremo, o sea, que “según la parroquia cambia la penitencia”.

2ª fuente: Novotax consulting

El tema de las costas procesales y su fiscalidad puede considerarse que todavía no es un tema resuelto. A pesar de las numerosas resoluciones y sentencias que existen al respecto, siguen existiendo importantes discrepancias entre los distintos órdenes jurisdiccionales.

Aquí pretendemos centrarnos en los temas estrictamente fiscales, de un modo esquemático y claro. No entrando a valorar las cuestiones procedimentales o formales que puedan exigir en cada órgano jurisdiccional en este sentido.

Lo primero en lo que hay que incidir, y que es en lo que se basan prácticamente todos los dictámenes y conclusiones es en la naturaleza indemnizatoria de las costas procesales. El pago del importe de la condena en costas por la parte perdedora en un proceso implica la indemnización a la parte ganadora de los gastos en que incurrió. O de parte de ellos.

CUESTIONES FORMALES

Obligación de emitir factura: Ninguno de los profesionales que intervienen en el procedimiento judicial está obligado a expedir factura con ocasión del pago de las costas a las que ha sido condenada la parte perdedora en el proceso. Sin perjuicio de la expedición de cualquier otro documento con el que se justifique el cobro del importe correspondiente. (DGT V2579-07)

Obligación de incluir las costas en el modelo 347: Puesto que el importe de la tasación de costas se corresponde con una indemnización no sujeta al IVA, no existe obligación de consignar dicho importe en la declaración de operaciones con terceras personas. (DGT V0190-08)

RETENCIÓN DEL IRPF DE LOS HONORARIOS EN LA TASACIÓN DE COSTAS

– En los supuestos de condena en costas, al ser beneficiaria la parte vencedora, la parte condenada no está satisfaciendo rendimientos profesionales a los abogados y procuradores de la parte vencedora sino una indemnización a esta última, por lo que aquella parte (la condenada) no está obligada a practicar retención sobre tales honorarios profesionales. (DGT V0343-09)

SUJECIÓN AL IVA DE LAS COSTAS PROCESALES

– Habida cuenta de la naturaleza indemnizatoria de las costas, no procede repercusión alguna del tributo por la parte ganadora a la perdedora, ya que no hay operación sujeta al mismo que sustente dicha repercusión (Entre otras, DGT V0691-09)

Este es el eje fundamental de la polémica que gira en torno a la fiscalidad de la tasación de costas. Queda claro que las costas no se sujetan a IVA pero, ¿deben incluir el IVA de la factura que el abogado ganador repercutió, en su momento, a su cliente? Tengamos en cuenta que de su inclusión o no podría derivarse una impugnación de las mismas por excesivas.

En nuestra opinión, si la parte ganadora no tenía derecho a la deducción del impuesto, sí se incluiría. En caso contrario, si se lo deduce y luego lo recupera vía costas, podría producirse un supuesto de enriquecimiento injusto por su parte. En esa línea también, Gonzalo Apoita en el blog de Foretax, o Fernández Navarro Abogados, en este otro post.

En este sentido, la doctrina del Tribunal Supremo no deja de resultar curiosa, en función del orden jurisdiccional de que se trate.

Resumiendo el impecable extracto que realiza José Rife y Fernández-Ramos (@RifeJose) en el blog de Legal Today, podemos concluir lo siguiente:

Sala de lo penal: Incluyen la partida correspondiente al IVA en las costas procesales.

Sala de lo social: Mantiene la doctrina de inclusión del IVA en las tasaciones de costas.

Sala de lo Contencioso-Administrativo: Es contraria a incluir la partida de IVA en la tasación de costas. Esta alcanzaría exclusivamente a los honorarios del Letrado y derechos y suplidos de los Procuradores, siendo ajena a la misma toda cuestión relativa a la procedencia o no de la repercusión del Impuesto sobre el Valor Añadido.

Sala de lo civil: No se ha pronunciado al respecto.

FISCALIDAD DE LAS COSTAS PROCESALES EN LAS PARTES

Parte ganadora: Supone la incorporación a su patrimonio de un crédito a su favor o de dinero, constituyendo así una ganancia patrimonial, conforme con lo dispuesto en el artículo 33.1 de la LIRPF, sin que proceda la deducción de los gastos en que efectivamente ha incurrido la consultante en la interposición de la reclamación judicial.

Esta ganancia patrimonial formará parte de la base imponible general del impuesto al no derivar de la transmisión de elementos patrimoniales conforme a lo dispuesto en el artículo 48 de la LIRPF. (DGT V1356-12)

Parte perdedora: El pago a la otra parte de las costas procesales comporta una alteración en la composición de su patrimonio para el obligado al pago, produciéndose una variación en su valor, que dado el carácter ajeno a la voluntad del consultante que tiene el pago de estas costas excluye su posible consideración como un supuesto de aplicación de renta al consumo del contribuyente, es decir, no se trata de una pérdida debida al consumo, por lo que, al no tratarse de este caso ni de ningún otro de los que el artículo 33.5 de la Ley del Impuesto excepciona de su cómputo como pérdida patrimonial, procede concluir que el pago de las mencionadas costas comporta para el consultante una pérdida patrimonial. (V0598-08)